Las subvenciones no sirven de nada si la burocracia no funciona
Hace poco una conocida me contaba acerca de una granja de ganado, que tiene que cerrar por culpa de las ayudas a la ganadería que conceden en nuestro país. ¿ El problema ? Que tardan varios años en dartelas.
Resumiendo la situación:
- Las leyes europeas no permiten producir más de una cantidad anual.
- Para suplir este problema, se ofrecen ayudas a los productores.
- Las ayudas tardan hasta 2 años en hacerse efectivas.
- Los productores han de solicitar créditos para mantenerse operativos, con lo que, cuando llegan las ayudas, han pagado más de lo que puedan ganar con estas.
- Las ayudas están condicionadas a no trabajar en otra cosa, por lo que en las épocas de menos trabajo, no es posible trabajar en otra cosa para reducir los costes.
El resultado es que muchos productores de productos básicos, como la leche, están literalmente ahogados, por culpa del monstruo burocrático que domina nuestro país.
Creo que en otras ocasiones he hablado ya de la problemática del funcionariado español, y este es un ejemplo como otro cualquiera de como una buena idea acaba convirtiendose en un problema por culpa de la lentitud de nuestros instrumentos políticos.
¿ La solución ? Depurar al completo el sistema funcionarial. Echar a la calle a aquellos que se dedican a pasear la sopa boba, a los que llegan tarde y se van pronto, y establecer un sistema que garantice que se acaba el nepotismo y la vagancia extrema.
Y, por supuesto, serán muchos los funcionarios que se sientan ofendidos por esto que digo. Les pediré perdón cuando los procesos burocráticos de este país funcionen como es debido.