
Sobre Charles Darwin, creador de la teoría de la evolución, se han contado muchas historias ( la mayor parte de ellas encaminadas a destruir su reputación ), a cual mas descabellada.
Una de las mas aceptadas por la masa aborregada es la que nos cuenta que Darwin se arrepintió en su lecho de muerte de haber formulado dicha teoría, en favor de sus más puras creencias religiosas.
Esta confesión aseguran que la realizó a una mujer llamada Lady Hope, y posteriormente fue publicada en el Boston Watchman Examiner, aceptándose con el tiempo como una historia 100% real.
La realidad, sin embargo, al igual que la ciencia, dista mucho de la ficción, ya que una de las hijas de Darwin certificó que esta señora no solo no se había encontrado en el lecho de muerte del difunto, sino que ni siquiera llegó a conocerlo en persona nunca.
Esta historia no deja de ser una mera anécdota entre las muchas relacionadas con el padre de la teoría de la evolución, y suelen estar siempre promovidas por el peor enemigo que esta teoría pueda tener: los creacionistas.
Un último apunte sobre el tema: realmente no importa lo más mínimo lo que Darwin pensara momentos antes de su muerte, ya que su teoría ha sido contrastada por miles de científicos a lo largo y ancho del planeta, y se mantiene aún mas fuerte cada día si cabe, ante los duros embates de científicos y religiosos. Sin embargo, hay gente que sigue intentando atacar al hombre, dado que no tienen base alguna para atacar la teoría en si misma.
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